Curso monográfico de Máscara Neutra

Escuela de Teatro en Madrid. Curso de Máscara Neutra

Con Arturo Bernal
Del 24 al 28 de junio de 2019
Horario: de 10:00h a 14:00h
Precio 150€
Inscripciones AQUÍ

La capacidad de la máscara teatral para descubrir un expresivo cuerpo escénico está ya más que comprobada.
Gracias a su implantación en la pedagogía teatral universal por Jacques Lecoq, la máscara ha ido adquiriendo la importancia que él mismo intuyó y desarrolló en su escuela parisina.

Hoy en día, su estudio es una parte esencial del recorrido del alumnado gracias a su eficacia como motor del movimiento, la acción y su consecuente emoción.

La máscara neutra despoja de particularidades al actor, elimina todo movimiento parásito y entra en el propio concepto de universalidad. Lo universal es lo neutro; es la búsqueda de la suspensión, de la acción física, del deseo y del descubrimiento. La máscara neutra  destapa la verdadera naturaleza de la presencia escénica.

El objetivo de este recorrido específico es que el alumnado vivencie la importancia de construir un cuerpo disponible para el hecho escénico y a partir de él, impregnar la transformación psico-física necesaria para la construcción de un personaje, sin importar el estilo.

El curso se desarrollará en base a dos conceptos pedagógicos básicos. Por un lado, el alumnado entrará en un proceso de descubrimiento a través del riesgo y la vulnerabilidad. Por el otro, es necesario que su cuerpo adquiera formas y contenidos extra-cotidianos para poder abordar un trabajo teatral que le llevará directamente al suprarrealismo.

Curso de Máscara Neutra. Curso monográfico.

+ información: info@escueladeteatroarturobernal.com

 

Curso de Movimiento escénico

Coro en la pieza "Y sigo bailando" Alumnado de 1º y 2º

Curso de Movimiento. «Teatro del movimiento. Gesto, acción, espacio, dramaturgia de la emoción»

Escuela de Teatro en Madrid. Curso de Movimiento Escénico

Con Arturo Bernal
Del 23 al 27 de septiembre de 2019
Horario: de 10:00h a 14:00h. De lunes a viernes
Precio 150€
Inscripciones AQUÍ

El teatro del movimiento es el arte de la precisión del cuerpo y del juego dramático. Se propone un recorrido intenso y práctico durante una semana (de lunes a viernes) destinado a actrices y actores, pero también a dramaturgas, escenógrafas, iluminadores… En definitiva, un curso destinado a creadores y creadoras que deseen hacer del teatro su oficio.

La composición, el tempo-ritmo, la geometría espacial, la dramaturgia del cuerpo, el estudio de las emociones, del gesto, de la acción física y psicológica.

Moveremos la ira, la angustia o la euforia preguntándonos qué lugar ocupan el espacio, en el cuerpo, en la psique. Analizaremos las gamas dramatúrgicas y energéticas propias del hecho escénico. Utilizaremos el mimo como herramienta de construcción contemporánea.  La precisión del gesto y la máscara nos guiarán hacia la presencia escénica. La coreografía y la composición nos ayudarán a situar las líneas maestras de los géneros teatrales.

Objetivos

  • Despertar y/o profundizar en el cuerpo PSICO-FÍSICO del artista
  • Abrir la puerta al Teatro del Movimiento (Gesto, Fisicidad)
  • Integrar herramientas nuevas al trabajo del artista escénico

Contenido

Análisis de Movimiento

.- Mimo de Acción
.- Presencia Escénica
.- Coreografía del Gesto Cotidiano

Estudio del espacio

.- Geometría Espacial y su significado dramatúrgico
.- Atmósfera
.- Composición

Improvisación

.- Estudio psico-físico-espacial de las emociones
.- Estudio de la Máscara Neutra
.- Dramaturgia del Movimiento

El Bufón

El Bufón en el Teatro

Para entender la dimensión teatral de el Bufón  es necesario adentrarse en su misterio. El misterio del deforme.
Marginados, tullidos o desmembrados provocan en la sociedad mucho más que repulsión. Provocan asco, desprecio y una sensación colectiva de superioridad, tanto física como psíquica. Ante esta situación de desahucio; el deforme, sin embargo, ha ido encontrando a lo largo de la historia  un buen campo de cultivo en el que podía ganarse la vida: el circo, la feria… o bien, la servidumbre a la alta nobleza, la jerarquía eclesiástica o la realeza.  Los deformes no eran más que simples ratas vestidas de colores,  que habían nacido para permanecer en el estrato más bajo de la sociedad. Ni siquiera eran vistos realmente como seres humanos.
Aquí está implícito el verdadero misterio del bufón, una aparente paradoja: la extrema marginalidad era y es la base de su poder.

Bufones. Arturo Bernal

El poder de los Bufones

El deforme piensa: «puedo  decir lo que ningún ser humano puede decir puesto que yo no soy considerado como ser humano. Puedo decir que Dios no existe para mí mientras los obispos se tronchan y otros son quemados en la hoguera por las mismas palabras. Puedo reírme del abuso de poder del Rey sin represalias. Es más, el propio Rey me pide que lo haga. Puedo, por fin, poner boca al marginado.»

Hoy, en el siglo XXI El público, de manera consciente o inconsciente, sigue situando al deforme en este lugar infame y extremo; y es por esta razón y no por otra, que el bufón sigue teniendo el mismo poder.

El objetivo del bufón no es burlarse de la sociedad, es intentar ayudarla.

El bufón es un vidente inteligente capaz de desvelar las atrocidades de la humanidad, increpando al espectador para que despierte de su adormilamiento. ¿Quién sino él puede, hoy en día, gritar las crueles verdades que asolan al mundo sin ser quemado en la hoguera pero consiguiendo que le escuchen? El espectador permite ser increpado por él; de igual forma que el Rey permitía solamente a su bufón reírse de él.

El trabajo de base que hay que realizar con el alumnado es apartar, lo antes posible, la idea preconcebida que viene dada por un prejuicio: deforme = discapacitado mental.

Este ser que dejó hace tiempo de ser humano ha desarrollado su poder hasta el punto de hacer creer al público que sus acciones, sus palabras, sus gestos y su comportamiento es aleatorio, irreflexivo.
Les hace creer que su objetivo es hacer reír. La locura provoca la risa, el confort, la seguridad de quién lo observa… y justo cuando la relajación se instala en el patio de butacas, cuando la apertura del público es total; el bufón les increpa sin mesura. Toca sus entrañas a través de una extrema agresividad… les hace ver, cual vidente, los errores y desastres que comenten en sus vidas. No les increpa para vengarse, les increpa para ayudarles. Para que entiendan, pobres mortales, que viven en una mentira, cubiertos por un velo que hay que destapar, un velo que el deforme destapó hace ya mucho tiempo.

El espectador es tocado, movido, vapuleado y responsabilizado de sus actos.

Curso trimestral de Bufón